Biología de la guerra y la paz


Chimpancés y bononos son primos hermanos entre ellos, y el estudio de su comportamiento “ayuda a comprender mejor muchos de los comportamientos que tenemos las personas”. afirma Frans de Waal, primatólogo holandés de la Universidad Emory en Atlanta (E.E.U.U.).

No sólo la empatía y la compasión, también la agresividad las diferencias de actitud entre hombres y mujeres ante los conflictos. Como muy bien cuenta en su libro “La política de los chimpancés“. las hembras son muy buenas en mantener la paz y no les gusta pelear, pero no perdonan fácilmente; los machos se pelean más, pero son más capaces para hacer las paces.

De Waal se dedica a estudiar cómo estallan los conflictos en distintas especies de simios y cómo se restaura después la paz. Sus observaciones ayudan a entender como otro gran simio (nosotros) nos empeñamos en pelearnos, y cómo mantenemos la paz (o lo intentamos).

La base de estos conflictos, tanto en simios como en personas es la identificación de pertenencia a un grupo, al resto se le excluye, es la base biológica de la xenofóbia.

Se sabe también que ambos aplican estrategías distintas. Los
bononos son matriarcales y muy pacifistas. Los chimpancés son guerreros en sociedades dominadas por machos. “Los bononos resuelven sus conflictos de poder con sexo, y los chimpancés sus conflictos sexuales con poder”.

Me he propuesto ser un poco mas bonobo y menos chimpancé cada día.

Algunas fuentes son de: La bitácora del faro tuerto.