Propiedades de las plantas

Lantén o Plantago Major

Mira en esta web, de botanical-online.com/ verás todos los usos medicinales y culinarios

Es una planta mucilaginosa, emoliente, antitusígena, antigastrítica, antihinflamatoria, béquica. Se emplea en trastornos respiratorios y tos, gastritis, inflamaciones de los intestinos (colitis ulcerosa…), sus semillas contra el estreñimiento, protege el hígado, antiséptica de heridas, dermatitis, acné, llagas, otitis, encías sangrantes, quemaduras y quemaduras solares, picaduras de insectos de mosquitos tigre, pulgas u otros insectos, picadura de ortigas, ojos rojos, cansados o conjuntivitis…

Consuelda o Symphitum Officinale L

Contiene alantoína que tiene un efecto cicatrizante, reepitelizante; los mucílagos actúan como demulcente (hidratante, antiinflamatorio); los taninos son astringentes (antidiarréico, hemostático local). En fresco como cataplasma para el tratamiento de quemaduras y heridas.

Salvia Officinalis

En el huerto atrae a los polinizadores y también a comedores de pulgón. Repele insectos perjudiciales como la mosca de la zanahoria, las hormigas, la mosca blanca, la mariposa de la col , los pulgones , babosas y caracoles. Como sus raices inhiben el crecimiento de hortalizas será suficiente clavar unas ramitas entre los cultivos afectados.

Plantar mediante semillas en primavera o esquejes a finales de verano o en otoño.

Borraja Borago Officinalis

En la comunidad de Aragón, donde adquiere carácter de plato regional, se consume de diversas maneras: sólo los tallos en revuelto con huevo, o combinadas con setas, o con almejas o gambas, los tallos cocidos con patatas y aliñadas con aceite de oliva crudo una vez servidas en el plato. Combinada con acelga, ajo y huevo (receta denominada “Revuelto de Amelia”). Las hojas tiernas rebozadas, fritas y dulces, postre conocido como crespillos.

Hoy se lo usa en medicina popular como diurético, sudorífico, anti-inflamatorio, contra la inflamación de próstata, depresión, antiestrés y emoliente de la piel.

 

Verdolaga, Portulaca oleracea

Es una de esas plantas que llamamos malezas por desconocimiento, porque la verdad es que es muy buena, tanto como alimento como medicina. Proviene de Asia, donde se utiliza por sus propiedades curativas y alimenticias desde hace miles de años. Tiene un sabor ligeramente ácido y salado, combina bien en ensaladas, o cocida como espinacas. Contiene más ácido graso omega-3 que cualquier otro vegetal de verdura.

Sus hojas frescas se usan en forma tópica para para aliviar las picaduras de insectos y también contra el acné, por su acción anti-inflamatoria.

Níscalos estofados

Javier Lastras

Ingredientes

  • 200 gr. de níscalos.
  • 4 Patatas.
  • 2 Cebolletas.
  • 3 Dientes de ajo.
  • 5 Cucharadas de aceite de oliva.
  • 1 Vasito de vino blanco.
  • 1/2 Litro de caldo de verduras.
  • 1 Ramita de romero fresco. Sal y pimienta.
  1. Limpiamos los níscalos con un paño húmedo evitando lavarlos y los cortamos en trozos grandes. Ponemos una cacerola al fuego fuerte con el aceite de oliva, cuando esté caliente, añadimos los dientes de ajo sin pelar. Mientras cortamos la cebolleta en juliana y la añadimos cuando los ajos comiencen a dorarse.
  2. Removemos bien y freímos unos minutos, cuando estén dorados, introducimos los níscalos, y removemos bien. Pelamos y lavamos las patatas y las vamos cascando y añadiendo a la olla con los níscalos. Removemos bien. Añadimos el vino blanco, y dejamos que se evapore.
  3. Cubrimos con el caldo de verduras, salpimentamos, añadimos romero fresco y dejamos cocer unos 20 min o hasta que la patata quede tierna. Rectificamos de sal, servimos con un chorrito de aceite y una ramita fresca de romero por encima.

Si tienes visitas especiales también puedes añadir unos buenos langostinos tigre, ¡Se chuparán los dedos!

¿Eh, Marisa?

Sopa de Cebolla y Habichuelas

Fotografía de: http://www.contigoenlaplaya.com/

Ingredientes

  • 1/2 kg de cebollas
  • 2 l. de caldo de pollo
  • 1 Diente de ajo
  • 3 Cucharadas de aceite de oliva
  • 3 Hojas de laurel
  • Un poco de tomillo fresco
  • 1 Vasito de vino godello
  • 1 Cucharada de harina
  • Queso gruyere
  • Rebanadas de pan duro
  • 80 g de habichuelas blancas

Preparación

1. La noche antes ponemos las habichuelas blancas en remojo. Al día siguiente las cocemos asustándolas tres veces y cocinamos durante unos 40 min.

2. Se pone la cazuela al fuego con el aceite. Cuando comience a calentarse, añadir la cebolla cortada en aros grandes y cocinamos, sin parar de remover unos 30 min.

3. Se añade el diente de ajo, el laurel, el tomillo y la harina, removemos bien y cubrimos con la mitad del vino blanco. Cuando evapore, cubrir con el caldo y dejamos cocer a fuego lento unos 40 min. Pasado este tiempo se añade las habichuelas y seguimos cocinando unos 20 min más.

4. Precalentar el horno a 180ºC. Tostamos el pan duro y le frotamos un diente de ajo. Rayamos el queso gruyere.

5. Añadir el resto del vino blanco a la sopa y colocamos encima las rebanadas de pan y el queso. Introducimos en el horno y dejamos unos 30 min o hasta que veamos que el queso queda bien fundido. Servimos en el mismo recipiente.